¿JESUS TUVO HERMANOS?

 

 

Ha habido, y todavía lo hay, un fuerte debate sobre la relación de Jesús con los cuatro hombres y mas de una mujer, nombrados en la Biblia como sus hermanos. Los eruditos bíblicos y los teólogos no han dejado de debatir este tema durante más de dos mil años. La discusión se refiere a si esos hermanos y hermanas eran biológicos, medio hermanos, hermanastros, primos, o hermanos espirituales:

 

1) Un pequeño grupo de eruditos bíblicos, afirman que Jesús era un hijo más de José y María, sin ninguna intervención divina.

2) La mayoría de los teólogos y eruditos están de acuerdo en que eran sus hermanos, hijos de José y María, nacidos después del nacimiento de Jesús, y más jóvenes que él.

3) Otros sostienen firmemente que eran hijos de José de un matrimonio anterior. Eran mayores que Jesús y no tenían ninguna relación consanguinea.

4) Algunos defienden el punto de vista de que eran primos de Jesús, hijos e hijas de una hermana no identificada de María.

5) Según otra interpretación, cuando la Biblia se refiere a los hermanos de Jesús, debe interpretarse que eran hermanos o discípulos espirituales.

 

POSICIóN NúMERO UNO

En apoyo de esta posición, sus defensores, creyentes sinceros en la divinidad de Jesús y Dios Padre, afirman que Jesús era uno de al menos siete hijos de José y María, plenamente humano desde el nacimiento hasta la edad adulta, y no necesariamente el mayor. Para apoyar su creencia, alegan que el Antiguo Testamento no menciona que el Mesías nacería de una virgen. Además, Jesús no podía nacer sin pecado porque su madre era humana y, por lo tanto, tendría una naturaleza pecadora. Creen que la Biblia se refiere a Jesús como el Hijo de Dios porque fue librado del pecado original al nacer, y creció sin pecado hasta la edad adulta, cuando Dios lo "adoptó" como Su “hijo único engendrado” para ser el Mesías (Juan 3:16). Los adopcionistas, como se los denomina comúnmente, no se han puesto de acuerdo con respecto al momento en que ocurrió la supuesta adopción. Culpan de sus desacuerdos a la falta de claridad de la Biblia sobre el tema. Sin embargo, todos ellos citan pasajes de las Escrituras para apoyar cada una de sus cuatro posiciones. La mayoría de los adopcionistas creen que sucedió cuando fue bautizado por Juan el Bautista (Juan 3:16; Lucas 2:22); el resto están divididos. Algunos opinan que fue en el momento de su resurrección (Hechos 13:33; Romanos 1:4), durante su ascensión (Hebreos 1:3-5), o a su regreso a la tierra como rey (Salmos 2:7).

 

Posición Número DOS

Esta es la posición más apoyada por la Biblia, razón por la cual la mayoría de los teólogos y eruditos comparten la opinión de que eran hermanos de Jesús, hijos de José y María, nacidos después del nacimiento de Jesús, y más jóvenes que él. Estos creyentes están convencidos de que eran hermanos y hermanas de sangre de Jesús, por parte de su madre. Con sólo leer Mateo 1:25 y Lucas 2:7, podemos concurrir con ese razonamiento; es claro y convincente. Hay evidencias bíblicas indiscutibles de que existieron. Así lo demuestran los escritos de Mateo, Marcos, Lucas, Juan, Pablo, Santiago y Judas. Jesús es llamado el único "hijo engendrado" y el "primogénito" (Juan 3:16, Lucas 2:7), lo cual implica que su madre tuvo otros hijos. Para algunos cristianos y la mayoría de los católicos, sin embargo, es difícil aceptar que Jesús haya tenido al menos cuatro hermanos y más de una hermana (Mateo 13:54-56; Marcos 6:3), lo cual indicaría que formó parte de una familia de al menos siete hijos, seis o más de ellos engendrados por José, y uno – Jesús – por el Espíritu Santo. Las Sagradas Escrituras nos enseñan que María estaba comprometida para casarse con José, pero, antes de tener relaciones sexuales con él, quedó embarazada del Espíritu Santo (Mateo 1:18). Lucas registra la conversación que María tuvo con un ángel donde se enteró que el padre del niño era Dios (Lucas 1:26-38). Observen que el evangelista la llama "virgen" (Lucas 1:27). Por su parte, Mateo nos habla de la reacción de José al embarazo de María. Había decidido divorciarse de una adúltera, cuando tiene un sueño donde se le aparece un ángel que le hace darse cuenta de que era apropiado aceptarla como su esposa porque el niño fue concebido en ella por el Espíritu Santo (Mateo 1:19-20). Desde ese momento – continúa Mateo – José no tuvo relaciones sexuales con María hasta después de que Jesús nació (Mateo 1:24-25). La palabra clave aquí es "hasta", porque implica que José fue obediente a los mandamientos del mensajero de Dios, pero después del nacimiento de Jesús, iniciaron y mantuvieron una relación marital normal durante la cual pueden haber procreado al menos otros seis hijos. La mayoría de los cristianos, al igual que los católicos, aceptan que Jesús fue concebido por un acto creativo de Dios a través de la concepción divina; en consecuencia, era completamente humano, pero sin pecado.

 

Hay abundante evidencia bíblica para apoyar la posición de aquellos que sostienen que Jesús tenía hermanos. Para confirmarlo, nos llevan a esos pasajes donde la Biblia menciona a los hermanos de Jesús. Hay un pasaje definitorio donde la Biblia nos dice que Jesús tenía cuatro hermanos, y más de una hermana. El acontecimiento ocurrió cuando Jesús estaba predicando en la sinagoga de Nazaret, donde los vecinos y las autoridades religiosas conocían por muchos años al Señor y a su familia. Los líderes de la iglesia preguntaron: "¿No es éste el carpintero, el hijo de María y el hermano de Santiago y José y Judas y Simón, y no están sus hermanas aquí con nosotros?" (Mateo 13:54-56; Marcos 6:3). Mateo es claro cuando establece que, además de sus cuatro hermanos, Jesús tenía más de una hermana. No las nombra; sin embargo, la forma plural indica que eran más de una. A excepción de Jesús, los otros hijos fueron naturalmente engendrados por el esposo de María, José (Mateo 1:25). Para fortalecer su posición, sus defensores citan los muchos versículos donde se afirma que Jesús tenía al menos seis hermanos. Cabe destacar, sin embargo, que Jesús siempre actuó como si fuera hijo único; nunca mencionó a sus hermanos o hermanas. Para justificar este comportamiento con respecto a sus hermanos, los defensores de esta posición explican que, en el antiguo Israel, los hijos únicos eran a menudo considerados favorablemente.

 

En muchos casos, a lo largo del relato bíblico, los hermanos acompañan a María, dando a entender que eran sus hijos. Una de las pruebas más notables de la relación de sangre entre Jesús y sus hermanos y hermanas es el evento donde su madre y sus hermanos están buscando una audiencia para hablar con él, sin lograrlo. "Mientras él [Jesús] todavía predicaba al pueblo, he aquí, su madre y sus hermanos estaban afuera, pidiendo hablar con él." (Mateo 12:46). "Entonces su madre y sus hermanos trataron de acercarse a él, pero no lo lograron debido a la multitud." (Lucas 8:19). "Entonces llegaron la madre y los hermanos de Jesús. De pie afuera, enviaron a alguien para llamarlo. (Marcos 3:31). En otro versículo, los hermanos de Jesús van a una fiesta judía mientras él se queda atrás (Juan 7:1-10). Además, aprendemos que, después de la celebración de la boda en Caná, los hermanos de Jesús lo acompañaron a él y a su madre a Capernaum (Juan 2:12). Siempre hay una clara distinción entre sus hermanos y sus discípulos. Además, en otro versículo, la Escritura nos dice que sus hermanos dudaban que fuera el Mesías, o el hijo de Dios (Juan 7:5). Para aportar más pruebas de que Jesús tenía hermanos, sus defensores nos dicen que no debemos mirar más allá del libro de los Hechos, donde, después de ascender a su Padre (Hechos 1:4-9), los once discípulos restantes regresaron a Jerusalén para esperar al Espíritu Santo (Hechos 1:4-5). Allí, se reunieron en "oraciones y súplicas, junto con las mujeres, entre ellas María, la madre de Jesús y sus hermanos” (Hechos 1:14). Este evento es confirmado por una clara revelación escrita por Marcos en su Evangelio (Marcos 6:3; Marcos 6:31). La Biblia también describe un momento en que sus hermanos y su madre están orando con los discípulos (Hechos 1:14). El Libro Sagrado menciona además que Santiago era "el hermano del Señor" (Gálatas 1:19). Y Judas dice que él es el hermano de Santiago (Judas 1:1). Si Judas se identifica como hermano de Santiago, y Santiago es hermano del Señor, entonces Judas es también hermano de Jesús.

 

Un apoyo bíblico adicional para la abundante evidencia que nos muestra a Jesús teniendo hermanos proviene del Comentario Bíblico del Expositor. Esta obra contiene la definición más reconocida del significado de "hermanos" cuando la Biblia se refiere a los hermanos de Jesús: "La forma más natural de entender a los 'hermanos' – dicen los autores – es que el término se refiere a los hijos de María y José y, por lo tanto, a los hermanos de Jesús por parte de su madre."  Además, Flavio Josefo, un historiador romano-judío del siglo I nacido en Jerusalén, menciona en su extensa obra "Las Antigüedades de los Judíos" a "Santiago, el hermano de Jesús." Además, Santiago y Judas, dos de los hermanos mencionados en el Nuevo Testamento, tuvieron participaciones muy importantes en el crecimiento del cristianismo. La Biblia no deja dudas cuando nos enseña que Santiago, el hermano de Jesús, dirigió la iglesia de Jerusalén durante muchos años (Hechos 12:17; 15:13). Esto es confirmado por San Pablo quien nos dice que, durante su visita a Jerusalén, se reunió con Pedro, y con "Santiago, el hermano del Señor" (Gálatas 1:18-19). Además, fue el autor del libro de Santiago en el Nuevo Testamento. Por su parte, Judas fue el autor del libro de Judas en el Nuevo Testamento.

 

Escribió la epístola de Judas, donde se identifica a sí mismo como el "hermano de Santiago", (Judas 1:1). Al principio, los hermanos de Jesús dudaban de que su hermano mayor fuera el Hijo de Dios, lo cual es fácil de entender si imaginas que tuviste un hermano con el que has vivido toda tu vida, y, de repente, comienza a decirte que es el Mesías. Por eso lo instaron a probarlo (Juan 7:3-5). Estos dos hermanos de Jesús, Santiago y Judas, después de más de 2000 años, todavía afectan la fe cristiana a lo largo de sus escritos.

 

La resurrección fue una poderosa influencia en los hermanos de Jesús, particularmente en Santiago, quien se convirtió en creyente después que se le apareció resucitado. Los otros creyeron en su divinidad sólo después de resucitar, cuando se unió a sus discípulos en "oración y súplica" antes de Pentecostés (Hechos 1:13-14). Alice McCallum, quien cree que fue María Magdalena en una vida pasada (María Magdalena: La Esposa del Señor, de Ignazio Giuseppe), dijo que Santiago comenzó a creer cuando Jesús se le apareció mientras él meditaba en el jardín de su casa. La Biblia confirma que Jesús resucitado se apareció a su hermano Santiago (1 Corintios 15:7). La mayoría de los cristianos están en contra de la virginidad perpetua de María, alegando que tener relaciones sexuales con su marido, y tener hijos, después del nacimiento de su primogénito, no manchan su reputación.

 

POSICIóN NúMERO TRES

La defensa más enérgica de esta posición proviene de la Iglesia Católica. Esta organización religiosa ha apoyado la idea de la virginidad perpetua de María durante siglos, y no puede reconocer nada que la contradiga. Sin apoyo bíblico, el Catecismo Católico enseña que María siempre fue virgen, y no tuvo más hijos después del nacimiento de Jesús. La mayoría de los católicos creen fervientemente en ese dogma. Para ellos, María es una virgen perpetua que nunca tuvo relaciones sexuales con José, ni con nadie. Algunos defienden ambiguamente esta posición citando la profecía de la Puerta del Templo (Ezequiel 44:2). La mayoría basa su afirmación en la obra de San Jerónimo, un sacerdote, teólogo e historiador latino (380 a. C.), conocido principalmente por su traducción de la Biblia al latín (La Vulgata), quien escribió extensamente sobre la virginidad perpetua de María. San Jerónimo enseña que María nunca tuvo relaciones sexuales con su esposo José; por lo tanto, siempre fue virgen, y no pudo haber tenido hijos, aparte de Jesús que fue concebido sobrenaturalmente por el Espíritu Santo. San Jerónimo consideró que decir que María tuvo otros hijos después de Jesús no es más que una "afrenta novedosa, inicua y atrevida a la fe del mundo entero". Basándose en las especulaciones de San Jerónimo, los católicos afirman que Jesús no tenía hermanos. Esta es la razón por la que reinterpretaron todos los pasajes relacionados con los hermanos y hermanas de Jesús. Para contradecir esta afirmación, Helvidius, (alrededor de 380) escribió una obra negando la virginidad perpetua de María la madre de Jesús. En el libro, especuló que, después de la concepción sobrenatural y el nacimiento de Jesús, María sostuvo relaciones maritales normales con su esposo José que resultaron en al menos seis hijos más.

Mientras San Jerónimo y Helvidius discutían sobre la relación entre Jesús y sus "hermanos y hermanas", el obispo de Salamis, Epifanio, entró en el debate proponiendo la posibilidad de que esos hijos pudieran provenir de un matrimonio anterior de José. El obispo les dijo a todos los que quisieron participar en el debate que José era un viejo, viudo, que murió cuando Jesús todavía era un niño; en consecuencia, no tuvo tiempo de tener otros hijos. Esta es una de esas interpretaciones erróneas de ciertos pasajes, la Biblia enseña claramente que José estaba vivo cuando Jesús tenía doce años (Lucas 2:41-42), dando a María y a José tiempo más que suficiente para procrear a sus otros hijos. La conjetura de Epifanio de que sus "hermanos" no eran hermanos de sangre, sino hijos de José de un matrimonio previo, es pura especulación; no hay nada en la Biblia que apoye este invento del obispo. De hecho, la teoría aventurera de este líder religioso contradice las Escrituras, ya que el Libro Sagrado distingue a los hermanos de Jesús de sus discípulos (Juan 2:12). Además, Jesús heredó las posesiones terrenales de José, y la realeza proveniente del Rey David (2 Samuel 7:12-13; Lucas 1:32).  Si José hubiera tenido un hijo mayor que Jesús, habría sido éste el heredero legal de José.

 

Además, no se menciona a estos niños, supuestamente anteriores a Jesús, ni en el viaje a Egipto ni en el regreso a Nazaret. En cuanto a la suposición, creída por la mayoría de los católicos, de que eran hijos de José de un matrimonio anterior, no hay base bíblica para este brebaje. No hay ninguna mención en la Biblia de que José estuvo casado o tuvo hijos antes de casarse con María. Del mismo modo, la Biblia enseña claramente que María tampoco estuvo casada previamente (Lucas 1:26-27). Toda la conjetura se basa en obras apócrifas, que parecen sugerir que José era un viudo que tuvo hijos de su matrimonio anterior. Las obras que apoyan tales creencias son el Protoevangelium de Santiago, el Evangelio de Pedro y el Evangelio de la Infancia de Tomás. Estos escritos, aunque no son aceptados por las iglesias establecidas, son defendidos por algunos eruditos que se posicionan como intérpretes de una teología basada en tradiciones eclesiásticas tempranas. La Biblia no apoya estas afirmaciones. La mayoría de los eruditos y teólogos, basándose en los escritos de los evangelistas, sostienen que María fue virgen hasta que dio a luz a Jesús; después de ese evento, tuvo un matrimonio normal con su esposo José. Esta versión de la relación de Jesús con sus hermanos no es más que una recopilación de leyendas utilizadas por la Iglesia Católica para defender la virginidad perenne de María, y afirmar que estos niños eran hijos e hijas de José. Si fuera así, ¿por qué no se les menciona en el viaje de José y María a Belén (Lucas 2:4-7) ni en su viaje a Egipto (Mateo 2:13-15), o en su viaje de regreso a Nazaret (Mateo 2:20-23)? Durante mi investigación, no pude encontrar ni una sola pieza de información bíblica que indicara que José haya estado casado antes de unirse en matrimonio a María.

 

En 649, después de más de 5 siglos desde la crucifixión de Jesús, el Primer Concilio de Letrán declaró que María era "siempre virgen e inmaculada". Esta es la obra que la mayoría de los católicos utilizan para justificar su creencia de que María y José no tuvieron hijos durante su matrimonio, porque este duró un corto período de tiempo. En sus enseñanzas, la Iglesia Católica Romana eleva la virginidad perpetua de María a un estatus superior, mucho más divino que ser la madre de Jesús. El Papa Pablo IV, en su Credo del Pueblo de Dios, Solemne Profesión de Fe, dijo solemnemente: "Creemos que la Santa Madre de Dios, la nueva Eva, madre de la Iglesia, continúa en el cielo ejerciendo su función materna en nombre de los miembros de Cristo." El Papa y todos los promotores de esta invención basan sus afirmaciones en leyendas y tradición. Nada de eso forma parte de la Biblia.

La Iglesia Católica nos dice que los hermanos nombrados en el Nuevo Testamento – "Santiago y José y Judas y Simón" (Marcos 6:3; Mateo 13:55) – son simplemente parientes masculinos. Para justificar esta afirmación, citan a Abraham llamando a Lot su "hermano" (Génesis 13:8), a pesar de que era su sobrino (Génesis 12:5). ¿Otro argumento que utilizan es por qué Judas decidió identificarse como “hermano de Santiago” y no como hermano de Jesús? Judas tenía sus razones para decidir identificarse como cristiano, un "siervo del Señor Jesús" (Judas 1:1). Por razones no mencionadas, Judas prefirió no mencionar su conexión familiar con el Mesías. Para hacer que su especulación funcione, los católicos, sin apoyo bíblico, deben interpretar que "hermanos" es un término genérico para parientes masculinos. Su interpretación es así: Jesús, Santiago, José, Simón y Judas son "hermanos" en este amplio sentido de la palabra.  Del mismo modo, María, la madre de Jesús y la otra María no identificada, son "hermanas" (Juan 19:25). Tendría sentido si esta interpretación tuviera algún apoyo bíblico.

 

POSICIóN NúMERO CUATRO

Hay quienes afirman que estos "hermanos" eran en realidad primos de Jesús. Esta creencia no es apoyada por la Biblia. Aunque hay una palabra griega para "primos", en todos los casos, la palabra específica para hermano es la que siempre se utiliza, y esta significa hermano de sangre. Además, en su mayor parte, se mencionan acompañando a su madre. Este es otro ejemplo de este debate perenne, similar al que ocurrió entre Helvidius, el teólogo del siglo IV, que escribió sobre María, diciendo que tuvo al menos seis hijos más con su esposo José, después del nacimiento de Jesús, y San Jerónimo, que se opuso firmemente a él al afirmar el entendimiento común promovido por la iglesia católica de que María nunca perdió su virginidad y se quedó como tal durante el resto de su vida. San Jerónimo argumentó que estos niños eran en realidad primos nacidos de María de Clopas, hermana de la madre de Jesús, cuya identidad nunca ha sido probada. Para apoyar esta aseveración, nos dicen que Santiago y José aparecen en la Biblia como hijos de María de Clopas (Marcos 15:40; Juan 19:25). Estos textos no mencionan a Judas. También señalan el hecho de que Jesús dejó a su madre al cuidado del apóstol Juan (Juan 19:26-27) en lugar de dejarla con uno de sus otros hijos, lo que implica que él era su único hijo. La realidad bíblica es que no hay ninguna indicación de que estos parientes de Jesús fueran otra cosa que sus hermanos y hermanas de sangre.

 

POSICIóN NúMERO CINCO

Para apoyar esta posición, sus defensores citan al propio Jesús. Hubo un tiempo – nos dicen – en que, a Jesús, hablando a una multitud reunida allí para escucharlo, se le dijo: "Tu madre y tus hermanos están afuera, queriendo verte", a lo que él respondió rechazándolos cuando dijo: "Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la palabra de Dios y lo hacen" (Lucas 8:19-21). Esto no fue más que una respuesta retórica a la pregunta, también retórica, formuladas a sí mismo: “¿Quién es mi madre? ¿Quiénes son mis hermanos?” Seguidamente, respondió señalando a sus discípulos y diciendo que ellos eran su familia, aquellos con quienes tenía una estrecha relación espiritual, que obedecían la voluntad de Dios Padre (Mateo 12:48-50). Estos escépticos sobre la veracidad del relato bíblico acerca de la relación entre Jesús y sus hermanos y hermanas, sostienen que hacer la voluntad de Dios Padre hace de uno hermano o hermana de Jesús. Basan esta afirmación en Jesús diciendo que "Cualquiera que haga la voluntad de Dios es mi hermano, mi hermana y mi madre" (Marcos 3:35).

 

CONCLUSIóN

La Biblia es lo suficientemente clara acerca de Jesús y sus hermanos. Las lecturas bíblicas indican que todos, menos Jesús, son hijos de José y María. Las diferentes versiones de que no son verdaderos hermanos y hermanas de Jesús carecen de soporte bíblico. Fueron inventadas por aquellos que defienden la virginidad perpetua de María, un concepto creado por los líderes eclesiásticos interesados, años después del nacimiento de Jesús y de sus hermanos. En mi libro – María Magdalena: La Esposa de Jesucristo – Alice McCallum, quien dice haber sido María Magdalena en una vida pasada, cuenta que conoció muy de cerca a los hermanos y hermanas de Jesús. Además, durante una entrevista me dijo que está dispuesta a hacerse una prueba con detector de mentiras para demostrar que está diciendo la verdad, su verdad.

 

La Biblia evidencia que María era virgen cuando dio a luz a Jesús. También enseña que José no tuvo relaciones íntimas con ella hasta el nacimiento del Hijo de Dios. Aunque no hay ninguna mención acerca de que hayan tenido un matrimonio normal después del nacimiento de Jesús, la palabra "hasta" en el pasaje bíblico parece indicar que, después del nacimiento de Jesús tuvieron una relación sexual marital normal.

 

Espero que este debate sobre si Jesús tuvo hermanos y hermanas, no oscurezca su sacrificio en la cruz para pagar por los pecados de todos nosotros. Aquellos que se oponen a la idea de que Jesús tenía hermanos y hermanas de sangre, lo hacen sin tener una base sólida en las Escrituras, sino más bien en un concepto preconcebido acerca de la virginidad perpetua de María, que en sí misma es claramente poco bíblica: "Pero él (José) no tuvo unión con ella (María) hasta que dio a luz a un hijo. Y él le dio el nombre de Jesús" (Mateo 1:25). Jesús tenía hermanos y hermanas de sangre, hijos de José y María. Esa es la enseñanza clara e inequívoca de la Palabra de Dios.

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