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¿Es Jesus Dios?

 

Durante muchos siglos, desde los inicios del cristianismo hasta hoy, la gente ha discutido si Jesús es Dios, o no. En este post, trataré de responder a la pregunta: ¿quién es Jesús? Para hacerlo, usaré las palabras de Dios, las de los apóstoles, y las del mismo Jesús. La Biblia nos da cualquier cantidad de material para trabajar, y llegar a respuestas diferentes a preguntas tales como: ¿era Jesús un hombre judío empoderado por Dios para cumplir la misión de salvar la humanidad? Al menos esto es lo que proclama el Evangelio de Marcos. Por otro lado, el Evangelio de Juan dice que Jesús no era un hombre; él era un ser divino, Dios mismo, que creó el universo, y luego se hizo humano para revelar la verdad de la salvación. Otra pregunta: ¿Cuál fue la misión de Jesús en la tierra? ¿Vino para advertirle a los pecadores que se acercaba el juicio final? ¿O fue para enseñar la verdad acerca del Dios que nos traerá la vida eterna? ¿Fue su misión morir para lavar los pecados del mundo? Todos estos puntos de vista están representados en la Biblia. Aún más importante, de la Biblia misma podemos discernir lo que Jesús piensa de sí mismo. Espero que entiendan que esto es una tarea difícil porque hay una gran variedad de opiniones con respecto a quién o qué es Jesús. ¡Echemos un vistazo!

  1. Los musulmanes creen que Jesús fue uno de los muchos profetas del islam. Era un hombre bueno y santo, pero ciertamente ni Dios ni el hijo de Dios.

  2. En el judaísmo y el budismo, él era un gran maestro, un hombre iluminado, ni siquiera un profeta, mucho menos un Dios. Para ellos, él no realizó milagros. Eso lo haría divino, lo cual es inaceptable.

  3. Los mormones creen que Dios creó a Jesús a través de una relación con una de sus esposas celestiales. Incluso Satanás era uno de sus hijos, hermano de Jesús, igual a él en su naturaleza.

  4. Los testigos de Jehová creen que Jesús fue, y es, simplemente un ángel, uno de los muchos "dioses" que ellos dicen que existen. Para ellos, Miguel, el Arcángel, dejó el cielo para convertirse en Jesús, y luego regresó al cielo, como Miguel, después de que la existencia humana de Jesús terminara.

  5. Los hindúes creen que Jesús fue uno de muchos hombres grandes y santos, un buen maestro, uno de sus 330 millones de avatares.

  6. Los de la llamada “nueva era” creen que Jesús fue un maestro iluminado que se dio cuenta de que era Dios, al igual que todos podemos descubrir que somos dioses.

  7. Hay algunos que creen que Jesús no era un ser humano; él era Dios con apariencia humana. Un Dios reencarnado que aparentaba ser humano.

  8. Otros afirman que no tenía un cuerpo humano; en consecuencia, no sufrió ni murió en la Cruz. La persona en la Cruz era una aparición, un fantasma.

Como pueden ver, hay muchas explicaciones sobre quién era Jesús. Este no es un problema exclusivo de nuestros días; las primeras iglesias cristianas también fueron confundidas y divididas debido a los muchos desacuerdos sobre la naturaleza de la relación entre Jesús y Dios. Entonces y ahora, el problema es que reconocer que Jesús es Dios contradice el monoteísmo. El aparente dilema preocupó al emperador Constantino, quien convocó el Concilio de Nicea en 325 d.c. El objetivo oficial del Concilio era proponer y votar sobre la aceptación de Jesús como Dios, o como el hijo de Dios. La opción afirmativa, Jesús como Dios, fue presentada y defendida por Alejandro, obispo de Alejandría. Su opinión era que Jesús y Dios eran de la misma esencia, tanto eternos como no-nacidos. Esta posición fue favorecida por Constantino quien se presentó como neutral en la materia, pero no ocultó sus sentimientos personales sobre el caso. La opción negativa fue presentada por Arrio, un sacerdote de Alejandría. Arrio enfatizó la divinidad del padre sobre el hijo. El presbítero defendió la posición que hubo un tiempo cuando solamente Dios el padre existió; el hijo vino después. Los debates entre los que estuvieron de acuerdo con el obispo y los que favorecieron al sacerdote duraron más de dos meses. El énfasis del Consejo fue en oponerse a la tesis de Arrio de que Jesús no era Dios. La gran mayoría de los 250-300 obispos asistentes al Concilio votaron a favor de Alexander y el emperador. Sólo dos o tres de ellos votaron con Arrio.

Sí, la divinidad de Jesús fue el resultado de un voto afirmativo de la mayoría de los obispos que asistieron al Concilio de Nicea. Constantino y su corte estaban, por supuesto, satisfechos con los resultados. El Consejo aprobó 20 cánones que, contrariamente a la creencia común, no tenían nada que ver con decidir qué libros debían incluirse en el nuevo testamento. El credo, posiblemente el documento más importante originado en Nicea, sobrevive hasta ahora. Fue escrito de tal manera que haría imposible aceptar el punto de vista de Arrio de que Jesús no era Dios. A pesar del resultado del Concilio, las iglesias Arrianas persistieron a través de Europa, Oriente Medio, África del norte, y varios reinos germánicos, hasta que fueron suprimidas por la fuerza o por conversión "voluntaria", lo cual ocurrió entre los siglos quinto y séptimo.

Desde entonces, muchos eruditos y estudiantes de las Escrituras han seguido las pautas establecidas en el Concilio de Nicea. La mayoría de los obispos estuvieron de acuerdo en que Jesús era Dios. Esta afirmación es compartida por los trinitarios, aquellos que creen que Dios el padre, Dios el hijo, y Dios el Espíritu Santo, son de la misma esencia (tres personas distintas, pero sólo un Dios, o tres manifestaciones del mismo Dios). Las Sagradas Escrituras mantienen total silencio con respecto a la Trinidad. No hay una sola palabra acerca de una doctrina tan importante que debería haber creado una gran controversia. No lo hizo. Es probable que los escritores del evangelio nunca oyeron comentarios sobre el tema, o simplemente lo ignoraron. Además, ni Jesús ni los apóstoles eran Trinitarios; para ese entonces no existía esa doctrina. Sin embargo, desde entonces, el trinitarianismo ha dominado la escena religiosa. Los Trinitarios afirman que Jesús precedió a la creación del universo y estaba allí con Dios cuando sucedió. Basan su creencia en el Evangelio de Juan 1:1, donde se expresa que Dios y la Palabra (Jesús) son uno. Por cierto, la afirmación de que Jesús era Dios el padre, aparece en el Evangelio de Juan exclusivamente. Según Juan, Dios el padre y Jesús estaban juntos en la creación del universo. Ambos habían existido, por lo tanto, siempre. "al principio, la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios", dice Juan. En otro versículo de su Evangelio (1:14), Juan corrobora que "la Palabra" es Jesús. Más tarde, de nuevo según Juan, la Palabra se convirtió en carne. Cuando lees Juan 1:1, concluyes que Jesús es sólo la manifestación corporal de Dios. Jesús es de la misma esencia de Dios. La implicación de Juan es que hay un cierto momento cuando Dios decidió convertirse en carne. Se transformó en un niño, nació, creció hasta la adultez, predicó su doctrina y murió en la Cruz. Se deduce que Jesús es la manifestación agonizante de un Dios incapaz de sufrir. Según Juan, la afirmación no puede ser otra: Dios es uno.

Al leer los relatos evangélicos, es fácil aceptar la divinidad de Jesús, sobre todo si nos basamos en los muchos milagros que realizó. Es cierto que hace 2000 años, los milagros eran comunes, pero Jesús se destacó por la cantidad y magnitud de los que hizo. Resucitó gente de entre los muertos. Alimentó a multitudes con poca comida. Incluso caminó sobre el agua. Eran signos que proclamaban su divinidad; también se podría decir que realizó esos actos milagrosos porque era el Hijo unigénito de Dios. Una de las pocas cosas que no debía hacer era perdonar los pecados; sólo Dios puede hacer eso. Jesús, sin embargo, lo hizo con autoridad, como si fuera Dios. ¿Estaba pensando que era Dios? Creo que no. Él era consciente de que su padre existía antes que todo, que creó el universo con todo lo que contiene, incluyendo el espacio y el tiempo. Los poderes que poseía eran delegados por su Padre.

Hay otras menciones bíblicas para justificar la afirmación inexplicable de los Trinitarios. Hay un solo Dios, representado por tres personas diferentes, pero de la misma esencia.

  1. El apóstol Juan llamó a Jesús Dios (Juan 1:1-3). "la Palabra (refiriéndose a Jesús, corroborado en Juan 1:14) estaba con Dios, y la Palabra era Dios."

  2. El apóstol Tomás llamó a Jesús Dios (Juan 20:27-28). "mi Señor y mi Dios", dijo Tomás.

  3. Los judíos que crucificaron a Jesús entendieron que había dicho que él era idéntico a Dios (Juan 5:18). "También dijo que Dios era su padre, haciéndose igual con Dios."

  4. En Juan 10:33, los judíos contestaron a su pregunta sobre las razones por las cuales querían apedrearlo. "tú, siendo un hombre, pretendes que eres Dios."

  5. Jesús ofrece vida eterna y perdona los pecados (Juan 10:27-28 y Marcos 2:5-7). Si Dios es el único que puede perdonar los pecados y dar la vida eterna, se deduce que Jesús debe ser Dios, o poseer los poderes de Dios.

  6. Jesús se llamaba a sí mismo "yo soy," “el alfa y el Omega,” “el principio y el fin,” “el primero y el último” (Juan 8:58, y Apocalipsis 22:12-13).

  7. El apóstol Pedro llamó a Jesús Dios (2 Pedro 1:1). "nuestro Salvador y Dios," dijo.

  8. El apóstol Pablo llamó a Jesús Dios (Tito 2:12-14). "Dios y Salvador," declaró.

  9. Isaías el Profeta dijo que el Mesías venidero sería Dios (Isaías 9:6). Entre muchos otros nombres, él lo nombró "Dios Todopoderoso."

  10.  La sangre de Jesús fue llamada la sangre de Dios (Hechos 20:28).

  11. Dios el padre llamó a Jesús Dios (Hebreos 1:8).

Si usted es uno de los muchos cristianos a través de los siglos que han creído que Jesús es Dios Todopoderoso, absolutamente igual a Dios Padre, y al Espíritu Santo, las otras dos personas en la Trinidad, entonces usted forma parte de la mayoría. Los cristianos, mayormente, comparten esta opinión. Sin embargo, hay bastantes preguntas controversiales que nos llevan a interponer algunas dudas con respecto a la esencia divina de Jesús. Por ejemplo, ¿a quién le oraba Jesús? ¿oró a sí mismo? Otro problema: si Jesús era Dios, entonces el Padre sufrió y murió en la Cruz, y yació muerto en una tumba durante tres días. ¿Tres días después, fue resucitado por quién?

¿Todavía quieres estar a favor del argumento trinitario, aun cuando pudiera ser incorrecto? Esta mentalidad de aferrarse obstinadamente a una creencia, independientemente de la evidencia, está basada en el miedo. Sin embargo, si usted es alguien que no tiene miedo de hacer las grandes preguntas, quédese con nosotros. Eres parte de una minoría, un firme creyente de que Dios te ha contagiado su espíritu para guiarte a la verdad.

Si eres como muchos de nosotros, perteneces a los que creen que Dios es Dios, y nadie más puede ser él. Para estos creyentes, Dios hizo el universo y todo en él por sí mismo. No necesitó ayuda de nadie. Existió antes de la creación del universo y, consecuentemente, fuera de él. Si eres uno de esos, no estás solo. Este punto de vista es compartido por aquellos que creen en un Dios, eterno, no engendrado, sin principio ni fin, verdadero, inmortal, sabio, bueno, soberano, inmutable, inalterable e invisible (no permitió que Moisés lo viera porque es invisible. Sin embargo, durante la configuración, trajo a Moisés para que pudiera verlo en su hijo, Jesús).

Marcos, Lucas y Mateo estarían dispuestos a validar esta afirmación; Juan se opondría. En efecto, los evangelistas anteriores a Juan no se refieren a Jesús como Dios; sólo Juan lo hace. Además, la Biblia no menciona la Trinidad en absoluto. La Trinidad es un misterio, es un dogma, y tenemos que aceptarla por fe. Sus defensores alegan que la razón por la cual las escrituras guardan total silencio en el asunto es que este conocimiento está muy por encima de la comprensión de los hombres. La Biblia también es silenciosa sobre el Espíritu Santo, lo que me hace preguntarme ¿por qué no hay conversaciones entre Dios y el Espíritu Santo? El otro día escuché a un predicador diciendo que Dios es un espíritu y es santo; por lo tanto, debe ser el Espíritu Santo. Sin embargo, para aquellos que creen en este Dios único, es aceptable que Jesús podría ser una manifestación de Dios, o mejor aún, su único hijo. De acuerdo con esta versión, él no era Dios el Padre, y por lo tanto no era Dios. Era algo entre los dos. Concretamente, era un ser humano escogido por Dios para convertirlo en su hijo.

Una vez más, la Biblia nos da muchos ejemplos de que Jesús es el hijo de Dios. Aunque Juan es el único evangelista que claramente definió a Jesús como Dios, se contradice muchas veces. Tomemos el Evangelio de Juan de nuevo para mostrar algunos de los casos en que Jesús es identificado como el hijo de Dios, no como Dios. En Juan 1:34, Juan el Bautista dice: "yo mismo he visto y he testificado que éste es el hijo de Dios." Dios el padre es un espíritu, y Jesús es su hijo engendrado. Más tarde, en el capítulo 12, versículo 28, es Jesús quien dice: "mi padre es superior a mí." Además, en Juan 3:16-18, Jesús es identificado como el Hijo unigénito de Dios. Nuevamente, en Juan 4:34, Jesús enfatizó en hacer la voluntad de Dios y no la suya.  Juan pone mucho énfasis en la decisión de Jesús de no hacer nada por sí mismo (Juan 5:19, 5:30, y 8:28-29). Jesús mismo nos dice que incluso sus enseñanzas y sus palabras procedían del padre y no de él (Juan 7:16, 12:49, y 14:24). Juan también declara que Jesús tenía un Dios (Juan 20:17) a quien él adoraba y oraba (Juan 4:23). La declaración muy definida del Apóstol y del escritor evangélico está en Juan 3:16-17, donde dice: "porque Dios amó tanto al mundo que envió a su Hijo unigénito, para que todo aquel que creyó en él no se pierda, sino que tenga vida eterna".

Hay muchos versículos en la Biblia donde el padre es identificado como el único Dios, y Jesús es claramente identificado como su hijo. Deuteronomio 6:4 no podría ser más claro. "el Señor es uno," dice. Este versículo es una declaración clara y concisa del monoteísmo. Luego, en 1 Corintios 8:6, Pablo dice: "sin embargo, no hay sino un solo Dios, el Padre, de quien vinieron todas las cosas y para quienes existimos." En el mismo libro, capítulo 15, versículo 28, el apóstol Pablo declara: "y cuando todas las cosas han sido sometidas a él, entonces el hijo mismo será sometido a aquel que puso todas las cosas debajo de él." Los padres terrenales de Jesús, y él mismo, eran judíos. Es por eso que en Marcos 12:28-34 Jesús estuvo de acuerdo con un escriba sobre el monoteísmo, y luego lo alabó diciéndole: "no estás lejos del Reino de Dios." Además, no hay testimonios de Jesús refiriéndose a sí mismo como Dios. El asunto crucial aquí es que, incluso si Jesús fue creado por Dios antes de que cualquier otra cosa fuera creada, inició su existencia en ese momento preciso; en consecuencia, él no era Dios.

La Biblia es la palabra y la voluntad de Dios, inspirada por él a través de los siglos. Utilizando a la Biblia, podemos tocar el corazón de Dios. Aunque, para aquellos que han dedicado sus vidas a estudiar las escrituras, es muy difícil reconciliar las muchas preguntas que rodean la divinidad de Jesús. Tomemos como ejemplo a Marcos 13:32: aquí, Jesús dice que no sabe la fecha ni el momento de su regreso porque el padre es el único que lo sabe. Jesús no era omnisciente (Matt 24:36). Si Jesús fuera Dios, debería haberlo sabido. Además, Jesús tenía padres, comía y bebía, sentía hambre y sed; ¡Dios no hace nada de eso! Jesús fue circuncidado y presentado a Dios de acuerdo con las leyes de sus padres terrenales (Lucas 2:21-22). Jesús fue comparado con Adán; Pablo lo llamó el último Adán (1 Corintios 15:45). Muchas personas de su tiempo lo vieron como un Profeta (Mateo 21:46). En Mateo 9:8, se dice que la gente se asombró al comprobar los poderes que Dios le había dado. Esto se aclara en Hechos 2:22 y 17:31, donde Jesús es definido como un hombre acreditado y nombrado por Dios. Jesús era un mediador entre los hombres y Dios (1 Timoteo 2:5). Jesús se refiere comúnmente a sí mismo como el hijo del hombre (Marcos 8:31, Marcos 2:10, Mateo 9:6, y Lucas 5:24). En Romanos 15:6 y Corintios 11:3, Jesús es mostrado como subordinado a Dios. La evidencia adicional de su subordinación al Padre se puede encontrar en Mateo 4:10 y 6:6, donde Jesús predicó para adorar y orar a Dios. Además, en Mateo 26:39 y Hebreos 5:7 Jesús se sometió a la voluntad de Dios. En otro pasaje (Marcos 12:28-29), Jesús afirmó la Shema (esta es una oración de la Torá hebrea). No sólo eso, Jesús tuvo que ser mejorado y aprender obediencia, según lo declarado en Hebreos 5:9. Además, Jesús se sienta a la diestra de Dios (Marcos 16:19). Es menor que la tercera persona de la Trinidad (Mateo 12:32), y fue creado inferior a los Ángeles (Hebreos 2:9). Más evidencia se puede encontrar en Hechos 10:38, donde Dios ungió a Jesús con el Espíritu Santo, lo que significa que Jesús no es el Espíritu Santo. No menos que eso, durante su agonía en la cruz, Jesús se sintió abandonado por su Padre (Marcos 15:34). Mientras que en Mateo 20:23 él no decide las cosas, en 28:18 él dice que su gloria, autoridad, y honor le fueron dados.

Este es un momento válido para preguntarnos: ¿Cuándo comenzó Jesús a pensar que él era el hijo de Dios? Una buena conjetura sería pensar que, tal vez, lo hizo en su bautismo por Juan el Bautista en el río Jordán. Muchos estudiosos de las escrituras están de acuerdo. Este es el momento en que Dios, por primera vez, declaró a Jesús como su hijo. De acuerdo con la narrativa de Mateo (3:1), cuando Jesús salió del agua, los cielos se abrieron; el espíritu de Dios descendió a él en forma de paloma; y entonces todos los presentes oyeron una voz salida de los cielos que decía: "este es mi hijo amado, con quien me siento bien complacido." En este preciso momento, Jesús entendió que su vida tenía un propósito, una misión de Dios. Hay dos instancias más donde Dios declaró a Jesús como su hijo: en la montaña durante su transfiguración, y de nuevo cuando lo resucitó de entre los muertos (Romanos 6:9-11). En al menos esos tres casos, Dios declaró que Jesús era su hijo.

Jesús sabía quién era, pero no estaba seguro de cómo sus seguidores lo percibían. En un momento determinado durante su Ministerio, él preguntó a los hermanos: "¿quién dice la gente que el hijo del hombre es?" Algunos dicen que eres la reencarnación de Elías, Isaías, o Moisés, le respondieron. Jesús, entonces, reformuló la pregunta: "pero ¿quién dicen ustedes que soy?"  Pedro dijo: "tú eres el Cristo, el hijo del Dios viviente." Jesús entonces felicitó a Pedro por recibir esta revelación de "mi Padre, que está en el cielo".

No sólo aquí, sino a lo largo de los evangelios, Pedro declara consistentemente que Jesús es el hijo de Dios. Durante la Transfiguración, según Mateo 17:5, Jesús estaba en la montaña, transfigurado. O sea, dejó de ser un hombre terrenal para convertirse en uno glorificado. Pedro no sabía qué decir cuando vio la cara de Jesús brillante como el sol, y sus vestiduras tan blancas como era posible. En ese momento todos quedaron bajo una nube blanca. Una voz salió de la nube... "este es mi hijo amado con quien estoy bien complacido." Hay algunos que creen que escuchar una afirmación tan clara, viniendo del mismo Dios, convenció a Pedro de que Jesús era el hijo de Dios.

Los testimonios de Jesús, de los apóstoles y de Dios mismo nos llevan a la conclusión de que Jesús es el hijo de Dios; no Dios.  El hijo de Dios significa justamente eso. En Isaías 46:9, el profeta declara que Dios dijo: "yo soy Dios y no hay nadie como yo." Una afirmación similar se hace en 2 Reyes 17:37. Jesús cuestionó ser llamado "bueno" afirmando que sólo Dios el padre es bueno (Lucas 18:19). Según Mateo 4:1, el diablo tentó a Jesús refiriéndose a él como el hijo de Dios. En 2 Samuel 7-14 Dios nos dice que él será el padre de Jesús; Samuel se refería a aquel que viene en el futuro que será llamado el hijo de Dios.

Dios no puede nacer; sin embargo, Pablo, en Gálatas 4:4, declaró que Dios envió a su hijo a nacer de una mujer. Otro ejemplo es cuando el ángel anunció a María (Lucas 1:32). Gabriel le dijo que "será grande y será llamado hijo de los más altos, y el Señor Dios debe darle el trono de su padre: David.” Aunque Jesús se aseguró de que se cumplieran las profecías establecidas en el Antiguo Testamento – como ejemplo, entró en Jerusalén en la forma en que lo predijo Zacarías – cuando se le preguntó si era Dios, respondió diciendo: "tú dices que yo soy." ¡Nunca dijo yo soy Dios!

En muchos lugares, Jesús se refirió a Dios como "mi Padre." También habló de "mi Dios y tu Dios, mi Padre y tu Padre." Constantemente oraba a su padre. Esto sólo podría significar que no era el padre, pero que uno era superior al otro. Uno es el jefe de la familia, y el otro es un miembro. Cuando Dios habla, lo hace en singular (Jeremías 29:11). En muchos otros pasajes, Dios, o alguien que se refiere a él, usa los pronombres yo o él.

Dios es sólo uno, y Jesús es su hijo. Aunque él funciona como Dios hoy, él no es Dios, él es su hijo. El mismo fundamento puede aplicarse al Espíritu Santo; es un don de Dios, pero no es Dios, es su don. Pablo, predicando a un grupo judaico en una sinagoga judía (hechos 13:32) dijo que Dios resucitó a su hijo, trayéndolo de vuelta de la muerte. También podemos mencionar la declaración de Jesús a Nicodemo donde habló de haber nacido de nuevo. En Juan 17:18-22, Jesús dijo: “como tú me has enviado al mundo, así también los he enviado al mundo,” refiriéndose a sus apóstoles. Él también dijo: “como tu Padre estás en mí, yo estoy en ellos.”

Jesús, por lo que a mí respecta, era un hombre, un ser humano, hasta el día de su bautismo, cuando fue adoptado por Dios como su propio hijo engendrado. Su propia percepción espiritual fue una de intensa cercanía con Dios hasta el punto de considerarse a sí mismo como su hijo. No lo vio en un sentido exclusivo. Sintió que otras personas podían sentir lo mismo.  También fue, sin embargo, una figura radical. Molestó a la gente porque su mensaje de amor era incómodo para quienes no eran amorosos. Eso fue lo que lo mató. Predicaba un reino donde todas las personas podían entrar. Él no vio ese reino como un lugar natural, sino un lugar espiritual aquí y ahora, donde todos pueden entrar.¿ES JESúS DIOS? Durante muchos siglos, desde los inicios del cristianismo hasta hoy, la gente ha discutido si Jesús es Dios, o no. En este post, trataré de responder a la pregunta: ¿quién es Jesús? Para hacerlo, usaré las palabras de Dios, las de los apóstoles, y las del mismo Jesús. La Biblia nos da cualquier cantidad de material para trabajar, y llegar a respuestas diferentes a preguntas tales como: ¿era Jesús un hombre judío empoderado por Dios para cumplir la misión de salvar la humanidad? Al menos esto es lo que proclama el Evangelio de Marcos. Por otro lado, el Evangelio de Juan dice que Jesús no era un hombre; él era un ser divino, Dios mismo, que creó el universo, y luego se hizo humano para revelar la verdad de la salvación. Otra pregunta: ¿Cuál fue la misión de Jesús en la tierra? ¿Vino para advertirle a los pecadores que se acercaba el juicio final? ¿O fue para enseñar la verdad acerca del Dios que nos traerá la vida eterna? ¿Fue su misión morir para lavar los pecados del mundo? Todos estos puntos de vista están representados en la Biblia. Aún más importante, de la Biblia misma podemos discernir lo que Jesús piensa de sí mismo. Espero que entiendan que esto es una tarea difícil porque hay una gran variedad de opiniones con respecto a quién o qué es Jesús. ¡Echemos un vistazo!Los musulmanes creen que Jesús fue uno de los muchos profetas del islam. Era un hombre bueno y santo, pero ciertamente ni Dios ni el hijo de Dios.En el judaísmo y el budismo, él era un gran maestro, un hombre iluminado, ni siquiera un profeta, mucho menos un Dios. Para ellos, él no realizó milagros. Eso lo haría divino, lo cual es inaceptable. Los mormones creen que Dios creó a Jesús a través de una relación con una de sus esposas celestiales. Incluso Satanás era uno de sus hijos, hermano de Jesús, igual a él en su naturaleza. Los testigos de Jehová creen que Jesús fue, y es, simplemente un ángel, uno de los muchos "dioses" que ellos dicen que existen. Para ellos, Miguel, el Arcángel, dejó el cielo para convertirse en Jesús, y luego regresó al cielo, como Miguel, después de que la existencia humana de Jesús terminara. Los hindúes creen que Jesús fue uno de muchos hombres grandes y santos, un buen maestro, uno de sus 330 millones de avatares. Los de la llamada “nueva era” creen que Jesús fue un maestro iluminado que se dio cuenta de que era Dios, al igual que todos podemos descubrir que somos dioses. Hay algunos que creen que Jesús no era un ser humano; él era Dios con apariencia humana. Un Dios reencarnado que aparentaba ser humano. Otros afirman que no tenía un cuerpo humano; en consecuencia, no sufrió ni murió en la Cruz. La persona en la Cruz era una aparición, un fantasma.Como pueden ver, hay muchas explicaciones sobre quién era Jesús. Este no es un problema exclusivo de nuestros días; las primeras iglesias cristianas también fueron confundidas y divididas debido a los muchos desacuerdos sobre la naturaleza de la relación entre Jesús y Dios. Entonces y ahora, el problema es que reconocer que Jesús es Dios contradice el monoteísmo. El aparente dilema preocupó al emperador Constantino, quien convocó el Concilio de Nicea en 325 d.c. El objetivo oficial del Concilio era proponer y votar sobre la aceptación de Jesús como Dios, o como el hijo de Dios. La opción afirmativa, Jesús como Dios, fue presentada y defendida por Alejandro, obispo de Alejandría. Su opinión era que Jesús y Dios eran de la misma esencia, tanto eternos como no-nacidos. Esta posición fue favorecida por Constantino quien se presentó como neutral en la materia, pero no ocultó sus sentimientos personales sobre el caso. La opción negativa fue presentada por Arrio, un sacerdote de Alejandría. Arrio enfatizó la divinidad del padre sobre el hijo. El presbítero defendió la posición que hubo un tiempo cuando solamente Dios el padre existió; el hijo vino después. Los debates entre los que estuvieron de acuerdo con el obispo y los que favorecieron al sacerdote duraron más de dos meses. El énfasis del Consejo fue en oponerse a la tesis de Arrio de que Jesús no era Dios. La gran mayoría de los 250-300 obispos asistentes al Concilio votaron a favor de Alexander y el emperador. Sólo dos o tres de ellos votaron con Arrio. Sí, la divinidad de Jesús fue el resultado de un voto afirmativo de la mayoría de los obispos que asistieron al Concilio de Nicea. Constantino y su corte estaban, por supuesto, satisfechos con los resultados. El Consejo aprobó 20 cánones que, contrariamente a la creencia común, no tenían nada que ver con decidir qué libros debían incluirse en el nuevo testamento. El credo, posiblemente el documento más importante originado en Nicea, sobrevive hasta ahora. Fue escrito de tal manera que haría imposible aceptar el punto de vista de Arrio de que Jesús no era Dios. A pesar del resultado del Concilio, las iglesias Arrianas persistieron a través de Europa, Oriente Medio, África del norte, y varios reinos germánicos, hasta que fueron suprimidas por la fuerza o por conversión "voluntaria", lo cual ocurrió entre los siglos quinto y séptimo. Desde entonces, muchos eruditos y estudiantes de las Escrituras han seguido las pautas establecidas en el Concilio de Nicea. La mayoría de los obispos estuvieron de acuerdo en que Jesús era Dios. Esta afirmación es compartida por los trinitarios, aquellos que creen que Dios el padre, Dios el hijo, y Dios el Espíritu Santo, son de la misma esencia (tres personas distintas, pero sólo un Dios, o tres manifestaciones del mismo Dios). Las Sagradas Escrituras mantienen total silencio con respecto a la Trinidad. No hay una sola palabra acerca de una doctrina tan importante que debería haber creado una gran controversia. No lo hizo. Es probable que los escritores del evangelio nunca oyeron comentarios sobre el tema, o simplemente lo ignoraron. Además, ni Jesús ni los apóstoles eran Trinitarios; para ese entonces no existía esa doctrina. Sin embargo, desde entonces, el trinitarianismo ha dominado la escena religiosa. Los Trinitarios afirman que Jesús precedió a la creación del universo y estaba allí con Dios cuando sucedió. Basan su creencia en el Evangelio de Juan 1:1, donde se expresa que Dios y la Palabra (Jesús) son uno. Por cierto, la afirmación de que Jesús era Dios el padre, aparece en el Evangelio de Juan exclusivamente. Según Juan, Dios el padre y Jesús estaban juntos en la creación del universo. Ambos habían existido, por lo tanto, siempre. "al principio, la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios", dice Juan. En otro versículo de su Evangelio (1:14), Juan corrobora que "la Palabra" es Jesús. Más tarde, de nuevo según Juan, la Palabra se convirtió en carne. Cuando lees Juan 1:1, concluyes que Jesús es sólo la manifestación corporal de Dios. Jesús es de la misma esencia de Dios. La implicación de Juan es que hay un cierto momento cuando Dios decidió convertirse en carne. Se transformó en un niño, nació, creció hasta la adultez, predicó su doctrina y murió en la Cruz. Se deduce que Jesús es la manifestación agonizante de un Dios incapaz de sufrir. Según Juan, la afirmación no puede ser otra: Dios es uno.Al leer los relatos evangélicos, es fácil aceptar la divinidad de Jesús, sobre todo si nos basamos en los muchos milagros que realizó. Es cierto que hace 2000 años, los milagros eran comunes, pero Jesús se destacó por la cantidad y magnitud de los que hizo. Resucitó gente de entre los muertos. Alimentó a multitudes con poca comida. Incluso caminó sobre el agua. Eran signos que proclamaban su divinidad; también se podría decir que realizó esos actos milagrosos porque era el Hijo unigénito de Dios. Una de las pocas cosas que no debía hacer era perdonar los pecados; sólo Dios puede hacer eso. Jesús, sin embargo, lo hizo con autoridad, como si fuera Dios. ¿Estaba pensando que era Dios? Creo que no. Él era consciente de que su padre existía antes que todo, que creó el universo con todo lo que contiene, incluyendo el espacio y el tiempo. Los poderes que poseía eran delegados por su Padre.Hay otras menciones bíblicas para justificar la afirmación inexplicable de los Trinitarios. Hay un solo Dios, representado por tres personas diferentes, pero de la misma esencia. El apóstol Juan llamó a Jesús Dios (Juan 1:1-3). "la Palabra (refiriéndose a Jesús, corroborado en Juan 1:14) estaba con Dios, y la Palabra era Dios."El apóstol Tomás llamó a Jesús Dios (Juan 20:27-28). "mi Señor y mi Dios", dijo Tomás.Los judíos que crucificaron a Jesús entendieron que había dicho que él era idéntico a Dios (Juan 5:18). "También dijo que Dios era su padre, haciéndose igual con Dios."En Juan 10:33, los judíos contestaron a su pregunta sobre las razones por las cuales querían apedrearlo. "tú, siendo un hombre, pretendes que eres Dios."Jesús ofrece vida eterna y perdona los pecados (Juan 10:27-28 y Marcos 2:5-7). Si Dios es el único que puede perdonar los pecados y dar la vida eterna, se deduce que Jesús debe ser Dios, o poseer los poderes de Dios.Jesús se llamaba a sí mismo "yo soy," “el alfa y el Omega,” “el principio y el fin,” “el primero y el último” (Juan 8:58, y Apocalipsis 22:12-13). El apóstol Pedro llamó a Jesús Dios (2 Pedro 1:1). "nuestro Salvador y Dios," dijo.El apóstol Pablo llamó a Jesús Dios (Tito 2:12-14). "Dios y Salvador," declaró.Isaías el Profeta dijo que el Mesías venidero sería Dios (Isaías 9:6). Entre muchos otros nombres, él lo nombró "Dios Todopoderoso." La sangre de Jesús fue llamada la sangre de Dios (Hechos 20:28). Dios el padre llamó a Jesús Dios (Hebreos 1:8). Si usted es uno de los muchos cristianos a través de los siglos que han creído que Jesús es Dios Todopoderoso, absolutamente igual a Dios Padre, y al Espíritu Santo, las otras dos personas en la Trinidad, entonces usted forma parte de la mayoría. Los cristianos, mayormente, comparten esta opinión. Sin embargo, hay bastantes preguntas controversiales que nos llevan a interponer algunas dudas con respecto a la esencia divina de Jesús. Por ejemplo, ¿a quién le oraba Jesús? ¿oró a sí mismo? Otro problema: si Jesús era Dios, entonces el Padre sufrió y murió en la Cruz, y yació muerto en una tumba durante tres días. ¿Tres días después, fue resucitado por quién?¿Todavía quieres estar a favor del argumento trinitario, aun cuando pudiera ser incorrecto? Esta mentalidad de aferrarse obstinadamente a una creencia, independientemente de la evidencia, está basada en el miedo. Sin embargo, si usted es alguien que no tiene miedo de hacer las grandes preguntas, quédese con nosotros. Eres parte de una minoría, un firme creyente de que Dios te ha contagiado su espíritu para guiarte a la verdad.Si eres como muchos de nosotros, perteneces a los que creen que Dios es Dios, y nadie más puede ser él. Para estos creyentes, Dios hizo el universo y todo en él por sí mismo. No necesitó ayuda de nadie. Existió antes de la creación del universo y, consecuentemente, fuera de él. Si eres uno de esos, no estás solo. Este punto de vista es compartido por aquellos que creen en un Dios, eterno, no engendrado, sin principio ni fin, verdadero, inmortal, sabio, bueno, soberano, inmutable, inalterable e invisible (no permitió que Moisés lo viera porque es invisible. Sin embargo, durante la configuración, trajo a Moisés para que pudiera verlo en su hijo, Jesús).Marcos, Lucas y Mateo estarían dispuestos a validar esta afirmación; Juan se opondría. En efecto, los evangelistas anteriores a Juan no se refieren a Jesús como Dios; sólo Juan lo hace. Además, la Biblia no menciona la Trinidad en absoluto. La Trinidad es un misterio, es un dogma, y tenemos que aceptarla por fe. Sus defensores alegan que la razón por la cual las escrituras guardan total silencio en el asunto es que este conocimiento está muy por encima de la comprensión de los hombres. La Biblia también es silenciosa sobre el Espíritu Santo, lo que me hace preguntarme ¿por qué no hay conversaciones entre Dios y el Espíritu Santo? El otro día escuché a un predicador diciendo que Dios es un espíritu y es santo; por lo tanto, debe ser el Espíritu Santo. Sin embargo, para aquellos que creen en este Dios único, es aceptable que Jesús podría ser una manifestación de Dios, o mejor aún, su único hijo. De acuerdo con esta versión, él no era Dios el Padre, y por lo tanto no era Dios. Era algo entre los dos. Concretamente, era un ser humano escogido por Dios para convertirlo en su hijo. Una vez más, la Biblia nos da muchos ejemplos de que Jesús es el hijo de Dios. Aunque Juan es el único evangelista que claramente definió a Jesús como Dios, se contradice muchas veces. Tomemos el Evangelio de Juan de nuevo para mostrar algunos de los casos en que Jesús es identificado como el hijo de Dios, no como Dios. En Juan 1:34, Juan el Bautista dice: "yo mismo he visto y he testificado que éste es el hijo de Dios." Dios el padre es un espíritu, y Jesús es su hijo engendrado. Más tarde, en el capítulo 12, versículo 28, es Jesús quien dice: "mi padre es superior a mí." Además, en Juan 3:16-18, Jesús es identificado como el Hijo unigénito de Dios. Nuevamente, en Juan 4:34, Jesús enfatizó en hacer la voluntad de Dios y no la suya. Juan pone mucho énfasis en la decisión de Jesús de no hacer nada por sí mismo (Juan 5:19, 5:30, y 8:28-29). Jesús mismo nos dice que incluso sus enseñanzas y sus palabras procedían del padre y no de él (Juan 7:16, 12:49, y 14:24). Juan también declara que Jesús tenía un Dios (Juan 20:17) a quien él adoraba y oraba (Juan 4:23). La declaración muy definida del Apóstol y del escritor evangélico está en Juan 3:16-17, donde dice: "porque Dios amó tanto al mundo que envió a su Hijo unigénito, para que todo aquel que creyó en él no se pierda, sino que tenga vida eterna".Hay muchos versículos en la Biblia donde el padre es identificado como el único Dios, y Jesús es claramente identificado como su hijo. Deuteronomio 6:4 no podría ser más claro. "el Señor es uno," dice. Este versículo es una declaración clara y concisa del monoteísmo. Luego, en 1 Corintios 8:6, Pablo dice: "sin embargo, no hay sino un solo Dios, el Padre, de quien vinieron todas las cosas y para quienes existimos." En el mismo libro, capítulo 15, versículo 28, el apóstol Pablo declara: "y cuando todas las cosas han sido sometidas a él, entonces el hijo mismo será sometido a aquel que puso todas las cosas debajo de él." Los padres terrenales de Jesús, y él mismo, eran judíos. Es por eso que en Marcos 12:28-34 Jesús estuvo de acuerdo con un escriba sobre el monoteísmo, y luego lo alabó diciéndole: "no estás lejos del Reino de Dios." Además, no hay testimonios de Jesús refiriéndose a sí mismo como Dios. El asunto crucial aquí es que, incluso si Jesús fue creado por Dios antes de que cualquier otra cosa fuera creada, inició su existencia en ese momento preciso; en consecuencia, él no era Dios. La Biblia es la palabra y la voluntad de Dios, inspirada por él a través de los siglos. Utilizando a la Biblia, podemos tocar el corazón de Dios. Aunque, para aquellos que han dedicado sus vidas a estudiar las escrituras, es muy difícil reconciliar las muchas preguntas que rodean la divinidad de Jesús. Tomemos como ejemplo a Marcos 13:32: aquí, Jesús dice que no sabe la fecha ni el momento de su regreso porque el padre es el único que lo sabe. Jesús no era omnisciente (Matt 24:36). Si Jesús fuera Dios, debería haberlo sabido. Además, Jesús tenía padres, comía y bebía, sentía hambre y sed; ¡Dios no hace nada de eso! Jesús fue circuncidado y presentado a Dios de acuerdo con las leyes de sus padres terrenales (Lucas 2:21-22). Jesús fue comparado con Adán; Pablo lo llamó el último Adán (1 Corintios 15:45). Muchas personas de su tiempo lo vieron como un Profeta (Mateo 21:46). En Mateo 9:8, se dice que la gente se asombró al comprobar los poderes que Dios le había dado. Esto se aclara en Hechos 2:22 y 17:31, donde Jesús es definido como un hombre acreditado y nombrado por Dios. Jesús era un mediador entre los hombres y Dios (1 Timoteo 2:5). Jesús se refiere comúnmente a sí mismo como el hijo del hombre (Marcos 8:31, Marcos 2:10, Mateo 9:6, y Lucas 5:24). En Romanos 15:6 y Corintios 11:3, Jesús es mostrado como subordinado a Dios. La evidencia adicional de su subordinación al Padre se puede encontrar en Mateo 4:10 y 6:6, donde Jesús predicó para adorar y orar a Dios. Además, en Mateo 26:39 y Hebreos 5:7 Jesús se sometió a la voluntad de Dios. En otro pasaje (Marcos 12:28-29), Jesús afirmó la Shema (esta es una oración de la Torá hebrea). No sólo eso, Jesús tuvo que ser mejorado y aprender obediencia, según lo declarado en Hebreos 5:9. Además, Jesús se sienta a la diestra de Dios (Marcos 16:19). Es menor que la tercera persona de la Trinidad (Mateo 12:32), y fue creado inferior a los Ángeles (Hebreos 2:9). Más evidencia se puede encontrar en Hechos 10:38, donde Dios ungió a Jesús con el Espíritu Santo, lo que significa que Jesús no es el Espíritu Santo. No menos que eso, durante su agonía en la cruz, Jesús se sintió abandonado por su Padre (Marcos 15:34). Mientras que en Mateo 20:23 él no decide las cosas, en 28:18 él dice que su gloria, autoridad, y honor le fueron dados.Este es un momento válido para preguntarnos: ¿Cuándo comenzó Jesús a pensar que él era el hijo de Dios? Una buena conjetura sería pensar que, tal vez, lo hizo en su bautismo por Juan el Bautista en el río Jordán. Muchos estudiosos de las escrituras están de acuerdo. Este es el momento en que Dios, por primera vez, declaró a Jesús como su hijo. De acuerdo con la narrativa de Mateo (3:1), cuando Jesús salió del agua, los cielos se abrieron; el espíritu de Dios descendió a él en forma de paloma; y entonces todos los presentes oyeron una voz salida de los cielos que decía: "este es mi hijo amado, con quien me siento bien complacido." En este preciso momento, Jesús entendió que su vida tenía un propósito, una misión de Dios. Hay dos instancias más donde Dios declaró a Jesús como su hijo: en la montaña durante su transfiguración, y de nuevo cuando lo resucitó de entre los muertos (Romanos 6:9-11). En al menos esos tres casos, Dios declaró que Jesús era su hijo.Jesús sabía quién era, pero no estaba seguro de cómo sus seguidores lo percibían. En un momento determinado durante su Ministerio, él preguntó a los hermanos: "¿quién dice la gente que el hijo del hombre es?" Algunos dicen que eres la reencarnación de Elías, Isaías, o Moisés, le respondieron. Jesús, entonces, reformuló la pregunta: "pero ¿quién dicen ustedes que soy?" Pedro dijo: "tú eres el Cristo, el hijo del Dios viviente." Jesús entonces felicitó a Pedro por recibir esta revelación de "mi Padre, que está en el cielo". No sólo aquí, sino a lo largo de los evangelios, Pedro declara consistentemente que Jesús es el hijo de Dios. Durante la Transfiguración, según Mateo 17:5, Jesús estaba en la montaña, transfigurado. O sea, dejó de ser un hombre terrenal para convertirse en uno glorificado. Pedro no sabía qué decir cuando vio la cara de Jesús brillante como el sol, y sus vestiduras tan blancas como era posible. En ese momento todos quedaron bajo una nube blanca. Una voz salió de la nube... "este es mi hijo amado con quien estoy bien complacido." Hay algunos que creen que escuchar una afirmación tan clara, viniendo del mismo Dios, convenció a Pedro de que Jesús era el hijo de Dios. Los testimonios de Jesús, de los apóstoles y de Dios mismo nos llevan a la conclusión de que Jesús es el hijo de Dios; no Dios. El hijo de Dios significa justamente eso. En Isaías 46:9, el profeta declara que Dios dijo: "yo soy Dios y no hay nadie como yo." Una afirmación similar se hace en 2 Reyes 17:37. Jesús cuestionó ser llamado "bueno" afirmando que sólo Dios el padre es bueno (Lucas 18:19). Según Mateo 4:1, el diablo tentó a Jesús refiriéndose a él como el hijo de Dios. En 2 Samuel 7-14 Dios nos dice que él será el padre de Jesús; Samuel se refería a aquel que viene en el futuro que será llamado el hijo de Dios. Dios no puede nacer; sin embargo, Pablo, en Gálatas 4:4, declaró que Dios envió a su hijo a nacer de una mujer. Otro ejemplo es cuando el ángel anunció a María (Lucas 1:32). Gabriel le dijo que "será grande y será llamado hijo de los más altos, y el Señor Dios debe darle el trono de su padre: David.” Aunque Jesús se aseguró de que se cumplieran las profecías establecidas en el Antiguo Testamento – como ejemplo, entró en Jerusalén en la forma en que lo predijo Zacarías – cuando se le preguntó si era Dios, respondió diciendo: "tú dices que yo soy." ¡Nunca dijo yo soy Dios! En muchos lugares, Jesús se refirió a Dios como "mi Padre." También habló de "mi Dios y tu Dios, mi Padre y tu Padre." Constantemente oraba a su padre. Esto sólo podría significar que no era el padre, pero que uno era superior al otro. Uno es el jefe de la familia, y el otro es un miembro. Cuando Dios habla, lo hace en singular (Jeremías 29:11). En muchos otros pasajes, Dios, o alguien que se refiere a él, usa los pronombres yo o él.Dios es sólo uno, y Jesús es su hijo. Aunque él funciona como Dios hoy, él no es Dios, él es su hijo. El mismo fundamento puede aplicarse al Espíritu Santo; es un don de Dios, pero no es Dios, es su don. Pablo, predicando a un grupo judaico en una sinagoga judía (hechos 13:32) dijo que Dios resucitó a su hijo, trayéndolo de vuelta de la muerte. También podemos mencionar la declaración de Jesús a Nicodemo donde habló de haber nacido de nuevo. En Juan 17:18-22, Jesús dijo: “como tú me has enviado al mundo, así también los he enviado al mundo,” refiriéndose a sus apóstoles. Él también dijo: “como tu Padre estás en mí, yo estoy en ellos.”Jesús, por lo que a mí respecta, era un hombre, un ser humano, hasta el día de su bautismo, cuando fue adoptado por Dios como su propio hijo engendrado. Su propia percepción espiritual fue una de intensa cercanía con Dios hasta el punto de considerarse a sí mismo como su hijo. No lo vio en un sentido exclusivo. Sintió que otras personas podían sentir lo mismo. También fue, sin embargo, una figura radical. Molestó a la gente porque su mensaje de amor era incómodo para quienes no eran amorosos. Eso fue lo que lo mató. Predicaba un reino donde todas las personas podían entrar. Él no vio ese reino como un lugar natural, sino un lugar espiritual aquí y ahora, donde todos pueden entrar.

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