¡EL PAPA FRANCISCO ES UN AGENTE DE SATANÀS! 09Marzo2021


El papa Francisco, continuando con la agresiva promoción de su candidatura a la presidencia, o liderazgo, del futuro Nuevo Gobierno Mundial, se despidió hoy de Irak, celebrando una misa ante más de 10.000 seguidores y curiosos en Erbil, la capital del Kurdistán. "Irak siempre estará conmigo en mi corazón", les dijo. Intercalando, como siempre, su mantra de igualdad socialista, les pidió que "trabajen juntos en unidad por un futuro de paz y prosperidad que no discrimine ni deje a nadie atrás". La popularidad universal del Papa es tal que, en un país en su mayoría divorciado de las enseñanzas cristianas y católicas, su discurso fue interrumpido varias veces por los aplausos de los asistentes.


Fratelli Tutti (Todos somos hermanos), su última encíclica papal, apela principalmente a la comunidad internacional para instar a los gobiernos a entregar todos sus poderes a las Naciones Unidas para que nos conduzcan a un Nuevo Orden Mundial que debe ponerse en marcha ahora mismo con una figura reconocida internacionalmente como líder de la organización y del mundo. Él no lo está diciendo, pero estoy seguro de que se tiene a sí mismo en mente. Fratelli Tutti no sólo está dirigida a una comunidad multi-religiosa. El Papa aboga por que los católicos se alineen detrás de un gobierno mundial y remplacen sus creencias individuales con una religión e intereses mundiales. El Papa sostiene que la globalización de las actividades económicas y financieras de los Estados-nación independientes ha debilitado sus poderes. Él cree que un nuevo sistema de gobernanza global, controlado por una sola entidad, es el sistema más adecuado para garantizar la prosperidad y la paz en todo el mundo. La encíclica se centra en los males del capitalismo y promueve el sistema comunista chino de gobierno, que ningún otro sistema reemplazará, haciendo caso omiso de sus violaciones a los derechos humanos. En su opinión, ha llegado el momento de establecer un nuevo orden económico a través de un gobierno global basado en el modelo chino.


Además de demonizar el capitalismo y los mercados libres, Francisco insiste en que para lograr la "fraternidad universal", el Estado de derecho, establecido por el Nuevo Gobierno Mundial, debe ser aplicado a todas las naciones como una "condición esencial" para que el Nuevo Orden Mundial funcione. "La plena aplicación de las normas internacionales resulta verdaderamente efectiva, y el incumplimiento de las mismas es perjudicial", declara el Papa. En sus propias palabras, "es esencial idear instituciones internacionales más fuertes y organizadas de manera más eficiente, con funcionarios que sean nombrados justamente por acuerdos entre los gobiernos nacionales, y facultados para imponer sanciones". Fue más allá para explicar que estas autoridades de modelo chino deben tener el poder de hacer cumplir las leyes creadas para "proveer para el bien común global, la eliminación del hambre y la pobreza y la defensa segura de los derechos humanos fundamentales". Las Naciones Unidas, una organización alabada por el Papa, es el mejor candidato para llegar a los gobiernos individuales y convencerlos de que entreguen sus poderes al liderazgo globalista. Su entusiasmo por que las Naciones Unidas adquiera esos poderes mundiales no es infundado; sin duda lo apoyarían para dirigir este Nuevo Orden Mundial porque “Francisco contribuye a alcanzar muchos de nuestros objetivos", declaró António Guterres, actual Secretario General de la organización.


Es evidente para Francisco que los estados-nación independientes y democráticos no tienen suficiente poder. Debido a sus muchos defectos, las democracias son incompetentes e incapaces de alcanzar los ambiciosos objetivos fijados por la gobernanza mundial. Las Naciones Unidas, si son elegidas para dirigir el mundo, deben obtener "dientes poderosos" para hacer cumplir las leyes internacionales necesarias para gestionar las nuevas instituciones y evitar que tengan demasiado control sobre sus ciudadanos. Francisco cree que esto podría hacerse entregando la soberanía de las naciones al Nuevo Gobierno Mundial, lo que evitará "imposiciones culturales o una restricción de las libertades básicas de las naciones más débiles basadas en diferencias ideológicas". Concluyó diciendo que "cualquiera que piense que la única lección que hay que aprender es la necesidad de mejorar lo que ya estábamos haciendo, o de refinar los sistemas y regulaciones existentes, está negando la realidad".


Critica al capitalismo afirmando que no es "la única solución a los problemas sociales". Alega que la democracia y el capitalismo "no resuelven la desigualdad que da lugar a nuevas formas de violencia que amenazan el tejido de la sociedad". Sin sonrojarse, Francisco respalda al comunismo como la forma exitosa de lidiar con la pandemia COVID-19, culpando al capitalismo de todas las políticas desastrosas que propician las muertes causadas por "la falta de coordinación en situaciones complejas, la falta de atención a los derechos humanos fundamentales y las necesidades críticas de ciertos grupos". El Papa culpa a las "teorías mágicas" del capitalismo y del libre mercado de los muchos fracasos que hemos visto durante esta crisis. Las políticas nacionalistas, aplicadas en naciones individualistas, impiden "la obediencia completa y uniforme de las masas durante una crisis;” en consecuencia, el globalismo es la respuesta a la pandemia. El Papa atribuye toda la culpa al capitalismo y al libre mercado. Escribió que "la fragilidad de los sistemas mundiales frente a la pandemia ha demostrado que no todo puede ser resuelto por la libertad de mercado." Como si no fuera suficiente, el Papa respalda la vacunación mundial a pesar de que las versiones más recientes de las vacunas transportan dispositivos nanotecnológicos que modifican el ADN y, últimamente, han estado utilizando células fetales productos de abortos. Como si estuviera leyendo las líneas dictadas por el Partido Demócrata, incluso rechazó los derechos de propiedad.


Esta no es la primera vez que el Papa ha escrito una encíclica blasfema; en 2015, publicó "Laudato Si", donde pidió que "el gobierno mundial sea la única manera de resolver la crisis del calentamiento global". También escribió: "Se necesitan urgentemente acuerdos internacionales con fuerza de ley, ya que las autoridades locales no siempre son capaces de una intervención eficaz... Existen convenios internacionales y regionales, pero la fragmentación y la falta de regulación, control y penalización estrictos socavan estos esfuerzos... Lo que se necesita, en efecto, es un acuerdo sobre los sistemas de gobernanza para toda la gama de los llamados "problemas comunes." También afirmó que "la confianza y el diálogo entre las personas y entre las naciones, el multilateralismo, para definir el papel de las organizaciones internacionales y la diplomacia como instrumento de apreciación y comprensión, es indispensable para construir un mundo pacífico."


El cristianismo y el catolicismo están siendo atacados por las fuerzas del comunismo chino como nunca antes; no tengo ninguna duda de que este Papa está dispuesto a sacrificar ambos en el altar del Nuevo Orden Mundial. Su intención declarada es implementar una religión mundial. En esta publicación he intentado demostrar que el Papa Francisco es un apóstata y un falso profeta. En Fratelli Tutti, no difunde el mensaje de Jesús; lo cita una sola vez y se cita a sí mismo once; en cambio, promueve el comunismo y el modelo chino para gobernar el mundo. Creo que este Papa es uno de los Falsos Profetas que la Biblia nos advirtió. No tengo la menor duda en mi mente; El Papa Francisco es un agente de Satanás.


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