EL CABELLO DE SANSÓN: LA FUENTE DE SU FUERZA 15JUNIO2021



Excepto que usted haya estado viviendo en otro planeta, con seguridad ha oído hablar de Sansón, el hombre fuerte que, según la Biblia, perdió toda su fuerza cuando su esposa Dalila, de manera traicionera le cortó el cabello, dando a entender que su melena era la fuente de su poder. El estudio de las Sagradas Escrituras nos revela que el cabello no tenía nada que ver con su milagrosa fuerza, la cual provenía de la presencia y poder divinos. Los escépticos y los no creyentes prefieren escuchar las enseñanzas del gurú Yogi Bhajan, el hombre que introdujo el Yoga Kundalini en América, quien enseña que, como hombres modernos, “nos estamos privando de una de las fuentes de energía mas valiosas para la vitalidad humana.” Poco tiempo después enseñó que “cuando se permite que el cabello alcance su mayor longitud y madurez” produce una mezcla de componentes médicos que crean “una memoria más eficiente, mayor energía física, más vitalidad, y paciencia.” Y luego, concluye: "Tu cabello no está ahí por error; tiene un propósito definido, que los santos descubrirán y otros hombres se reirán de él". Es evidente que el conocimiento de biología y química del Sr. Bhajan es mínimo. La observación más básica del cabello humano evidenciará que sus afirmaciones son demostrablemente falsas. Al observar una sección transversal del cabello, microscópicamente, veremos que consiste en queratina sólida, una losa de células muertas que no pueden canalizar ninguno de los nutrientes que describió. Del mismo modo, en el cabello no hay estructuras capaces de ninguna actividad química.


Algunos creyentes opinan que Sansón nació con un defecto genético, una mutación del cabello si se quiere, que le dio la capacidad de desarrollar una fuerza sobrehumana. Para los fieles intérpretes de la Biblia, la razón es otra. Su poder nace de su consagración a los servicios de Dios a través del voto nazarí. Los nazaritas juran que, desde que nacen y hasta que mueran, nunca se cortarán el pelo. Hoy en día, para algunas culturas la tradición exige que nunca se corten el pelo. Entre ellos, hay algunos grupos cristianos que mantienen el pelo sin cortar en deferencia a sus interpretaciones bíblicas de algunos convenios religiosos. Su interpretación del Libro Sagrado les dice que la longitud del cabello tiene una consecuencia física que podría estar directamente relacionada con su salud, fuerza y talentos. Es lo mismo con los hombres judíos ortodoxos y muchos nativos americanos que nunca se cortan el pelo.


Entre algunas leyendas urbanas populares, hay una que cuenta cómo el establecimiento militar de los Estados Unidos incapacitó a los rastreadores nativos de Norteamérica, reclutados durante la Guerra de Vietnam, cortándoles el pelo al estilo militar. Inmediatamente después de que les cortaron el pelo, perdieron su capacidad de rastrear y se volvieron inútiles para el trabajo requerido en esa guerra. Corrieron abundantes rumores donde se comentó que el ejército estadounidense realizó pruebas para confirmar que solo los rastreadores cuyo cabello permaneció sin cortar podrían rastrear. Fue por eso que decidieron eximir a los rastreadores de recibir cortes de pelo reglamentarios. Yo no encontré evidencia de que se hayan realizado esas pruebas, o ninguna otra. Otra de esas leyendas afirma que, después de tres años, los cabellos sin cortar desarrollan la capacidad de recoger energía cósmica, lo que nos da una poderosa personalidad magnética. No hay ningún fundamento, bíblico o de otro tipo, para validar estas afirmaciones, por lo que siguen siendo leyendas.


Siguiendo las enseñanzas de la Biblia acerca de la fuerza sobrehumana de Sansón, tenemos que tener en cuenta sus orígenes. Sus padres no habían tenido hijos (Jueces 13:2) hasta que Dios les mandó a Sansón para que lo criaran como un nazarita, o uno que nunca se cortará el cabello (Jueces 5&7) hasta el momento en que él dirigiría una revuelta para liberar a los israelitas de la esclavitud filistea (Jueces 13:1&5). El Sansón adulto desarrolló una fuerza inusual para luchar contra los tiranos filisteos mientras servía como uno de los jueces de Israel. Si aceptamos que el cabello sin cortar de Sansón (un nazarita) fue la fuente de su fuerza, ¿Cómo es que otros nazaritas no poseían las mismas habilidades? La Biblia nos enseña que Samuel y Juan el Bautista, al igual que Sansón, fueron nazaritas desde su nacimiento (1 Samuel 1:11, Lucas 1:15); sin embargo, ninguno de los dos mostró nunca señales de poseer una fuerza sobrehumana.


Enojados y frustrados por su incapacidad para derrotar a Sansón, los filisteos le pagaron a la esposa de Sansón, Dalila, una fuerte suma de dinero para que le cortara la melena. En un momento íntimo, Sansón le dijo a Dalila que su cabello era su fuerza y, si lo perdía, su poder se desvanecería. Mientras él dormía, ella trajo a un cómplice de los adversarios para que le afeitara las siete trenzas que adornaban su cabeza (Jueces 16:17-19). Sansón dejo de ser el hombre fuerte y se convirtió en uno frágil y débil como si su cabello fuera en realidad la fuente de su súper-poder. Aprovechándose de su debilidad, los filisteos lo tomaron prisionero y lo torturaron. No pudo salvarse a sí mismo y se convirtió en prisionero de los filisteos (Jueces 16:20-21). Durante su encarcelamiento por los filisteos, su cabello volvió a crecer (Jueces 16:22). También se arrepintió de los pecados que había cometido.


Su última oración, pronunciada mientras se veía obligado a entretener a un grupo de soldados y miembros de la corte filistea, es un testimonio certero de que sabía que Dios era la fuente natural de su poder. Júzgalo por ti mismo: "Oh, Señor Dios, acuérdate de mí, te ruego, fortaléceme, te ruego, sólo esta vez, oh Dios, para que yo sea vengado de inmediato de los filisteos por mis dos ojos" (Jueces 16:28). Esta oración no sería necesaria si su cabello, ahora crecido, fuera la fuente de su poder. En mi opinión, Sansón reconoció que su fuerza física provenía de Su Señor, no de su cabello. El dolor y la humillación que sufrió mientras era esclavizado por los filisteos le hicieron pedir a Dios que le restaurara su don. Su oración fue escuchada y honrada por Su Señor, quien permitió que Sansón muriera sirviéndole.


No hay duda; nuestro cabello es una parte importante de nuestros sistemas sensoriales porque la raíz del folículo es muy sensible; el cabello en sí no lo es. Muchos experimentos sobre la sensibilidad del cabello han demostrado que el cabello más largo no le da a la persona ninguna ventaja sensorial. Algunas culturas asignan poderes místicos al pelo largo, particularmente aquellos que buscan una alternativa al cristianismo. La mayoría de los seguidores de estas tradiciones místicas no afirman que la longitud del cabello les dé una ventaja, y mucho menos la fuerza sobrehumana de Sansón. Para las autoridades religiosas de estas tradiciones, el origen más común de las prácticas es el deseo de distinguirse de otros grupos étnicos. Ninguno de estos grupos afirma que el crecimiento de su cabello les da ningún beneficio tangible.


Para concluir, las personas que quieren dejar que su cabello crezca hasta tenerlo largo se sienten mejor consigo mismas sin obtener ninguna fuerza en absoluto. No hay razones fisiológicas para creer que el pelo largo te hace más fuerte; el cabello no conduce minerales, vitaminas, rayos cósmicos, energía solar o cualquier otra cosa.

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